DISTANCIA

Hola amigos! Déjenme que en este post les tutee:

¿Cómo han ido las navidades? Espero que os hayáis hinchado de cochinillo, polvorones, turrones, marisco y un montón de alimentos más (lo siento, yo nunca pienso en comida, por tanto nunca se hacer listas, jeje)

Hoy os traigo un post especial:

Una de las cosas que he aprendido en este año es convivir con la distancia: no solo lo típico que se dice siempre: "para el amor", si no para muchísimas cosas. El hecho de mudarme a otra ciudad a causa de los estudios me ha hecho aprender lo que es añorar: añorar a la amistad, añorar la playa de tu pueblo, añorar a tu familia, y cosas más minoritarias, como por ejemplo añorar el olor. Recuerdo que hace unas semanas me puse un pañuelo y olía igual que el olor corporal que tiene mi madre, y me encanta. Estube todo el día con el pañuelo puesto, y nostálgica.

Pero no solo he aprendido que la distancia se crea una vez te vas: también he aprendido que un día puedes conocer a personas que quizá tardarás en volver a ver, y este año he vivido dos experiencias: La primera, son las croquetillas locas: un grupo de chicas que son muy fans del mismo autor, Blue Jeans, e hicimos el grupo de whatsap, conociéndonos todas por twitter. Personalmente solo conozco a una chica, porque vive al lado de mi pueblo, y os puedo asegurar que siempre que la veo me entra la mejor alegría del mundo. Tengo pendiente de ir a todos los rincones de la península (y Baleares también, Marta) para ver a cada una de mis croquetas.
La segunda experiencia, y es la que más me gusta, y prometo que un día os hablare más a fondo es la del Pubillatge. La pubilla ahora es como "la representación del pueblo en otros pueblos", y yo tengo la suerte de ser Pubilla de Cambrils. Hacemos un montón de salidas por un montón de pueblos. Esto del Pubillatge os lo estoy contando MUUY por encima, ya que tengo preparado otro post especial sobre ello.

Pero no sólo he aprendido sobre el valor de la amistad. También he aprendido sobre la generosidad humana. Este año, al empezar la universidad, quise apuntarme a la Fundación Autónoma Solidaria, para hacer proyectos de voluntariado y asi integrarme un poco más en mi nueva vida (ya saben: nueva ciudad, nadie conocido). Decidí escoger un taller llamado CROMA, que consiste en ir una tarde a la semana a un colegio cerca de la Universidad a ayudar a niños con problemas a leer. Quizá estéis pensando que es una puta locura lo de trabajar gratis teniendo otras cosas que hacer. Creedme que no, cada día aprendo más de los niños y salgo del colegio muy contenta y pensando que esta es de las mejores decisiones que he tomado nunca. Y todo esto no es gracias a los niños o a mi decisión. A quien también tengo que agradecer, y ya puedo considerar amigos, es a mis compañeros: Alba, Dani, Elena, Max y Xavi.
Otra de las cosas que de verdad estoy muy "enamorada" es de mis queridas Matahombres. Las Matahombres somos un grupo de politólogas bastante alocadas. Ahora mismo no me estaréis entendiendo, excepto ellas, que estan como una cabra, como yo. Las conozco desde el primer día de universidad, y me han ayudado en todo, haciendo que el hecho de empezar algo nuevo no fuera tan duro, al contrario. El hecho de empezar la universidad con ellas sea la mejor experiencia que he vivido de momento. Asi que también os lo voy a tener que agradecer una por una: Ainhoa, Ana, Andrea, Julia, Michelle, Patricia, Priscila, Sara y Zoila. Gracias. Espero seguir asi toda la carrera. 

Créeme lector cuando digo que lo único que puede romper la distancia es el amor. El resto de cosas del universo, os prometo que lo refuerza.

El motivo de toda esta explicación, es que estando lejos te das cuenta de a quién añoras y a quién no, y es cuando el día de Navidad sobran todas las almas del cielo y faltan un montón de platos en la mesa ( y es lo que verdaderamente odio de la Navidad; la añoranza permanente, esa que es irremediable, donde a quien añoras nunca vuelve)

Visto que tengo muchísima gente lejos y que me va a ser muy difícil ver, he pedido que me pasaran fotos de como estaban pasando las Navidades (hay quien las ha pasado trabajando, hay quien las ha pasado de fiesta en fiesta, hay quien las ha pasado en el hospital o hay quien las ha pasado estudiando). El motivo de esto (y es lo que más me gusta de la Navidad y de la vida y las casualidades que tiene en general) es que, hagamos lo que hagamos, estemos donde estemos, siempre habrá algo que nos una: díagase Navidad, amistad, pubillatge, amor, rencor, odio o Blue Jeans.

Con todas esas fotos hice un montaje, espero que les guste. Nos vemos en el próximo post. Besos.






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